
Fethullah Gülen cree que el principal problema en el mundo es la falta de conocimiento, así como otros problemas anejos relacionados con la producción y el control del conocimiento. Sólo mediante la educación puede generarse, conservarse y diseminarse el conocimiento y no a través de políticas de partido. La educación es la clave para llegar a ser mejor persona, más productivo y beneficioso, sea uno musulmán o no. Fethullah Gülen cree también que las ciencias, las humanidades y la religión se realzan y complementan mutuamente en vez de competir o enfrentarse. La eficacia y la expansión de las escuelas inspiradas en Gülen, dentro y fuera de Turquía, son la prueba del éxito de su filosofía educativa. Esta filosofía estimula el discernimiento personal y pone el mismo énfasis en la inculcación de los valores éticos y en una formación sólida en las ciencias seculares.








