
La mayoría de los que participan en Hizmet son gente con estudios que proviene de entornos reconocidos positivamente. No se trata de individuos extraviados o inadaptados. No están seducidos por una utopía, por un líder autoritario y coercitivo, o por un deseo de desafiar a la autoridad para producir un cambio de régimen en Turquía.
Los participantes se unen a las redes movidos por la decisión de hacer algo positivo para la sociedad y que pueda funcionar realmente. La intención es altruista, no egoísta: no están tratando de cambiar el rumbo del Sistema.
Además, ni la tensión psicológica ni la derivada de la situación política son necesariamente las únicas razones que motivan la afiliación a un movimiento, y esas tensiones no se aprecian en los patrones de participación en Hizmet.








